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17 de abril de 2010

INFERNALIANA #1: PACO ALCÁZAR

La primera entrevista del primer número de Infernaliana (verano de 2004), se la hice al dibujante Paco Alcázar, autor de algunos de los cómics más personales de los últimos años como Todo está perdido, ¡Escarba, escarba! o Porque Te Gusta, además de múltiples colaboraciones en revistas como El Víbora, NSLM o Blab! Buena parte de todo ello está disponible en El manual de mi mente (Mondadori, 2008), una selección imprescindible de algunos de sus mejores trabajos. A pesar de la inexperiencia y los errores de redacción del cuestionario -siempre me ha intimidado el talento-, añade algunos datos interesantes sobre la carrera de Paco antes de su personaje estrella Silvio José, que aún no existía cuando le enviamos la entrevista. Además de trabajar en El Jueves, puedes ver sus ilustraciones en Rockdelux o Cinemanía, o rebuscar en el catálogo de su propio sello de música punk Mal Amigo.

Aunque parte de tu obra parece estar influenciada por Charles Burns, Daniel Clowes o Blanquet, parece que el cómic español de toda la vida te ha marcado de alguna manera, degenerándolo hasta convertirlo en una de tus creaciones ¿no es así?
Creo que sí. Yo, como casi toda mi generación, he sido un devorador de los tebeos de Bruguera y eso consciente o inconscientemente estoy seguro de que se refleja en lo que hago. En general, el humor español siempre ha tenido una gran carga de negrura y aquellos tebeos -como los míos, supongo- contenían un porcentaje de mala leche y negatividad enorme. También, formalmente, me atraen mucho aquellas historias cortas de una o dos páginas con gag final, yo me siento muy cómodo en ese tipo de historietas.

En tus cómics aparecen elementos del terror, del surrealismo, mucho humor... pero además, en algunos de ellos sueles incluir una crítica a nuestra sociedad. Sin embargo, es raro imaginarte pensando en hacer un cómic con cierto contenido social. ¿Cómo ves este aspecto?
Tienes razón. Aunque a veces en mis historias aparecen cosas así, al mismo tiempo, me vería casi incapaz de hacer algo parecido al humor “político”. Desde mi punto de vista, intento que esa crítica social vaya más allá de un hecho político o social concreto y se dirija más a subrayar lo miserable de nuestra condición humana. El problema del arte de contenido social es esa manía de intentar convencer al espectador de las bondades de una idea política o social. Odio eso, soy incapaz de intentar convencer a nadie de nada.

¿Qué tipo de cine te gusta y cuál puede entenderse como una influencia en tu trabajo? No sé si el cine es una gran influencia en lo que dibujo. Supongo que sí, tanto como la televisión que he visto, los libros que he leído o las cosas que me han pasado... Me gustan muchas cosas diferentes; Desde Aterriza como puedas hasta After Hours, pasando por El Ángel Exterminador, Adaptation, La ley de la calle, El verdugo, Uno de los nuestros, El resplandor, Hannah y sus hermanas, Plácido, etc, etc, etc...

¿Has pensado alguna vez en dedicar parte de tu tiempo en algo relacionado con el cine?
Pues pensarlo sí que lo he pensado, pero creo que el mundo del cine es por ahora algo que me supera completamente. El problema es que lo veo como una forma de creación demasiado “social”, es decir que lo que tú escribes o diriges o lo que sea, siempre pasa por un montón de manos diferentes que pueden fácilmente destrozar tu idea inicial y a mí me gusta mucho controlar el resultado final de todo lo que hago. Además, para que cualquier proyecto salga adelante hace falta poner de acuerdo mucho dinero, mucho tiempo y muchos intereses personales diferentes, cosa que se me da francamente mal.

Si algún cómic de tu obra hasta la fecha destaca por encima del resto es sin duda Todo Está Perdido, (Dobledosis, 2001), ¿cómo surge la idea de este cómic? ¿Has pensado en crear más historias de José, Margarita y Josefina?
Bueno, Todo está Perdido es una historia que fue creciendo muy, muy lentamente. En total, tardé unos cuatro años en terminarla, con largos períodos en los que la abandoné para hacer otras cosas. Mi idea inicial no era muy concreta y fui “improvisando” más o menos hasta cierto punto en el que decidí empezar a articular un poco el guión para llevarlo a un cierto desenlace. Hay muchas lecturas posibles de Todo está Perdido, hablo de muchas cosas cercanas a mí...no sé, es un tebeo muy personal pero por algún motivo que desconozco parece que gustó a bastante gente.
Hace un tiempo pensé en continuar la historia de Héctor, el niño deforme, pero la verdad es que por ahora no me apetece hacerlo. Tal vez sea mejor dejarlo ahí.

En una ocasión leí que tenías la intención de crear tu propia revista, con el título de Mal Amigo. ¿Qué tal va este proyecto?
Sí, estuve con ese proyecto entre manos durante un tiempo, incluso llegué a dibujar algunas páginas, pero al final no acabó de cuajar...supongo que Recto tuvo algo que ver con eso. La verdad es que no dibujo demasiadas páginas al año y lo de hacer toda una revista yo solo, teniendo en cuenta la gran cantidad de tiempo que me llevaría y el poco dinero que ganaría, por ahora no me compensa...prefiero colaborar en un proyecto también bastante personal como Recto que hacer Mal Amigo.

Tras crear un montón de grupos parece que el actual, Humbert Humbert (cuyo álbum Roman Fire se incluía en Recto número uno), junto a Miguel B. Núñez, tiene más reconocimiento (por ejemplo, vais a tocar en el Primavera Sound de este año junto a bandas consagradas). ¿Qué tal funciona Humbert Humbert? ¿Cómo son vuestros directos?
Pues funciona bastante bien, la verdad...Hace unos meses nadie nos hacía ningún caso pero ahora parece que a la gente ya no le sonamos tan marcianos y las cosas empiezan a salirnos mejor. Humbert Humbert somos básicamente un grupo de directo, nos lo pasamos muy bien en los conciertos. Nuestras actuaciones son algo así como “catarsis histéricas”, a la gente le cuesta creer que fuera del escenario tanto Miguel como yo seamos tan tranquilitos...somos como un par de mormones, completamente opuestos a unos rockeros. ¡Somos Rock Cristiano!

Mientras que en el número uno de Recto colaboraban muchos autores, en el número dos, solamente participáis tú, Miguel B. Núñez y Miguel Brieva ¿Cómo será el número tres de Recto? ¿Qué tal han funcionado los dos primeros números?
Creo que han funcionado bastante bien, sobre todo el último. El número tres lo sacará Astiberri hacia principios de Junio, supongo. Lo hemos vuelto a hacer entre Núñez, Brieva y yo, y en este número las dos páginas del artista invitado serán de Darío Adanti. Estamos muy contentos con el resultado, ha quedado completamente surrealista y delirante. En nuestra línea, vamos.

¿Cuáles son tus nuevos proyectos?
Estoy empezando a intentarme ganar la vida como dibujante profesional, así que salir vivo de eso es uno de mis proyectos, también me gustaría publicar una recopilación de mis primeros álbumes, tal vez otra de historias cortas que han salido por ahí...no sé, supongo que acabaré improvisando, como siempre...

22 de diciembre de 2009

13 PREGUNTAS PARA... JAVIER G. ROMERO

1. Quatermass ha ido transformándose progresivamente de un fanzine, con muchísima calidad, a libros monográficos completísimos y básicos en la biblioteca de cualquier aficionado al cine, y por supuesto, de cualquier aficionado al cine fantástico. Con la perspectiva que da el tiempo, ¿cómo analizas el cambio que ha vivido Quatermass?

Pienso que ha sido un proceso de evolución de todos los implicados en Quatermass. He ido depurando los planteamientos iniciales, y sin abandonar nunca el entusiasmo con el que comencé esta aventura hace ya casi 17 años, se han ido madurando una serie de criterios, enriqueciendo enfoques, atesorando conocimientos, ampliando la nómina de colaboradores… intentando siempre aunar la calidad, en cuanto a rigor profesional, con un estilo ameno y accesible que, lejos de resultar simplista, pueda satisfacer tanto al aficionado como al experto. La evolución de Quatermass, ha obedecido, por lo tanto, a un crecimiento natural, digamos “biológico”: infancia, adolescencia, juventud, madurez…

2. Las monografías de Quatermass son simplemente espectaculares. Pero, ¿cuáles son, en tu opinión, los inconvenientes de trabajar en un número monográfico en vez de una revista con contenidos más variados?

Pienso que no existen inconvenientes. Al contrario: cada monográfico ha sido como sumergirse en una galaxia repleta de planetas diferentes, tal es la variedad de cineastas, películas, estilos y calidades que guardan los países que hemos tratado hasta el momento. Por eso, ahondar en cada cinematografía supone casi afrontar diversos libros en uno, y esto es fascinante, porque, al final, todo ese eclecticismo cobra sentido, todas las piezas encajan, toda la información dispersa, perdida u oculta, revela, convenientemente procesada y analizada, un gigantesco “fresco” dispuesto para el disfrute del lector. Cuando Quatermass tenía una estructura más convencional, tipo revista divulgativa con temas variados, yo disfrutaba igualmente, pero siempre me quedaba la impresión de que se podía llegar “más allá”, dar un paso más en la especialización. En este sentido, y como precedente, te puedo citar la excelente revista donostiarra Nosferatu.

3. En este nuevo número de Quatermass colaboran unos 50 autores de varias nacionalidades diferentes. ¿Cómo fue coordinar un equipo de profesionales de esta envergadura?

Absolutamente maravilloso. El único problema era, como es lógico, el idioma. Tuve que agenciarme una potente herramienta informática de multitraducción para poder mantener la comunicación del día a día con cada uno de los escritores foráneos, cada cual con su propia problemática particular. Ten en cuenta que, en este número dedicado al fantástico transalpino, han colaborado italianos, franceses, ingleses, japoneses… a parte de los españoles, claro. Convenía evitar a toda costa que aquello se convirtiese en una inmensa Babel. Y en este sentido, la ayuda de Carlos Aguilar y su mujer Anita Haas ha sido fundamental, sobre todo a la hora de traducir y adaptar los textos extranjeros, pues ambos hablan perfectamente varios idiomas. El número anterior de Quatermass, el dedicado al fantástico británico, ya había supuesto un ensayo de lo que se avecinaría con el italiano, ya que en aquel colaboraron igualmente, aunque en menor número, expertos de diversas nacionalidades… Aunar a un gran equipo de escritores españoles con un no menos sobresaliente grupo de autores foráneos, para mí ha sido una experiencia inolvidable y enriquecedora. Y todos, en mayor o menor medida, y sin excepción, han demostrado una profesionalidad, un respeto y una implicación en el trabajo absolutamente admirables, que nunca agradeceré lo suficiente.

4. ¿Podrías contarnos cuál es el papel del genial Carlos Aguilar en Quatermass?

A Carlos le conozco desde hace unos 15 años, aunque yo ya seguía de cerca su trabajo desde tiempo atrás. Le invité a participar en una de las mesas redondas programadas en la Semana de Cine Fantástico de Bilbao, certamen que entonces yo dirigía en la capital vizcaína. Encontré a una persona que, a pesar del gigantesco éxito de su “Guía del Video-Cine”, huía de cualquier divismo y se mostraba tan profesional como asequible. Además, descubrí que era un extraordinario conversador, siempre ameno, con una anécdota brillante para cada momento y un sentido común a prueba de bomba. Aquel encuentro tuvo sus frutos, pues dimos comienzo a una buena amistad que hoy perdura, y que además ha propiciado diversas colaboraciones mutuas en variados proyectos. Entonces, puedes imaginarte lo orgulloso que me siento de que Carlos aporte su trabajo en las páginas de Quatermass. Pero no sólo eso, pues él ha facilitado numerosas sugerencias y contactos que, a lo largo del tiempo, han repercutido positivamente en la publicación.
5. Quatermass cine italiano tiene cerca de 400 páginas con entrevistas, artículos y películas reseñadas, apoyadas con un archivo de 1.700 fotografías. Pero en tu opinión, ¿cuáles son las diez mejores películas de cine fantástico italiano que has visto?

Es dificilísimo responder a esto, porque hasta las peores tienen algo que las distingue de manera particular, alguna idea curiosa, una secuencia interesante… Además, la cantidad de títulos que conforman el fantástico italiano es, directamente, inabarcable. En este Quatermass quise que la antología crítica aglutinase el mayor número de películas posible, dentro de las limitaciones fisicas de un libro, se entiende, y terminamos reseñando nada menos que 143, en un arco cualitativo que comprende desde las obras maestras hasta los films más infames, con todas las gradaciones intermedias que puedas imaginarte. Pero si entre todas ellas he de elegir diez por las que en este momento sienta mayor predilección, destacaría “El molino de las mujeres de piedra” de Giorgio Ferroni, “La frusta e il corpo” y “Operazione paura”, ambas de Mario Bava, “Hanno cambiato faccia” de Corrado Farina, “El asesino ha reservado nueve butacas” de Giuseppe Bennati, “Il profumo della signora in nero” de Francesco Barilli, “La casa dalle finestre che ridono” de Pupi Avati, “Suspiria” de Argento, “Il nido del ragno” de Gianfranco Giagni, y el episodio “Toby Dammit” que Fellini dirigió para el film colectivo “Historias extraordinarias”. Algunas son magistrales, otras no tanto, pero todas ellas han sabido conectar de manera especial con mis gustos e inquietudes. Aunque seguro que si me preguntas dentro de unos días, te citaría otras películas distintas.

6. Y ahora como experto en cine fantástico, ¿podrías decirnos cuáles son en tu opinión las mejores diez películas de cine fantástico en general que has visto?

Esto ya es virtualmente imposible de responder con un mínimo de rigor, compréndelo. Estamos hablando de más de un siglo de cine fantástico, podría hacerte la lista de mis 100 películas favoritas. Pero si quieres que te cite diez, planteándolo como un juego, lo haré independientemente de su calidad, centrándome sólo en cuestiones de puro y simple gusto personal: “La matanza de Texas” (versión Hooper), “Suspense” de Jack Clayton, “La niebla” (la de Carpenter, por favor), “Drácula” y “El cerebro de Frankenstein”, ambas de Terence Fisher, “Amenaza en la sombra” de Nicolas Roeg, “The wicker man” (versión Robin Hardy, obviamente), “Orfeo negro” de Marcel Camus, “La noche del demonio” de Jacques Tourneur, “La novia de Frankenstein” de James Whale… Podría llenar varios folios.

7. Para buscar las “influencias” de la revista Quatermass es esencial conocer las publicaciones Terror Fantastic y Famosos Monsters del Cine -y por tanto la Famous Monsters de Forrest J. Ackerman-, ¿no es así?

Podría decirse que sí, en cuanto que ambas publicaciones han supuesto para mí hitos importantes en mi formación cinéfila. Terror Fantastic es, aún hoy y bajo mi punto de vista, la mejor revista sobre el género publicada en España. Y con el mérito añadido de ser un producto 100% autóctono. Disponer hoy de los ejemplares de aquella revista es poseer un tesoro, pues sus responsables afrontaban con total rigor y profesionalidad un género ninguneado por la crítica oficial de la época, y además sin rendir incondicional pleitesía a las figuras entonces en el candelero; siempre procurando ofrecer opiniones argumentadas y con conocimiento de causa. El Famosos Monsters de Garbo ofrecía otro enfoque, heredado de la edición original yanqui, fiel reflejo de la personalidad mitómana de su creador, Forry Ackerman. En este sentido, la revista contagiaba un inmenso amor por el género, sin plantearse ningún posicionamiento crítico, sino homenajeando a los cineastas y las películas de la edad de oro del fantástico norteamericano, básicamente. Terror Fantastic y Famosos Monsters aportaban, sin duda, dos puntos de vista distintos pero complementarios.
8. Sin embargo, en Quatermass han desaparecido los cómics que tenían una presencia muy importante en, por ejemplo, Famosos Monsters del Cine. Y eso a pesar de que te gusta mucho el cómic e incluso dibujas desde hace tiempo. ¿Cómo ves este hecho? Corben, Wrightson, Colan, Josep Mª Beá, Pepe González… ¿es ése el tipo de cómic que más te gusta?

Sí, Famosos Monsters solía dedicar las páginas centrales, casi siempre en color, a publicar un cómic. Ahí, precisamente, conocí la obra del gran Richard Corben. De todas formas, tampoco pienso que la presencia del cómic fuese fundamental dentro de la revista que dirigía Luis Vigil. También se publicaban relatos de terror (algunos firmados por el propio Vigil). En Quatermass sólo publicamos dos cómics, uno de Álex de la Iglesia en nuestro nº 0 y otro de Borja Crespo en el nº 1, además de un ensayo de Hernán Migoya aparecido en el nº 2, sobre la adaptación a las viñetas del clásico de Tod Browning “Freaks”. Por lo demás, no ha habido mayor presencia del mundo del cómic en las páginas de Quatermass. Y no porque no me interese, ya que es una disciplina que particularmente me gusta mucho, pero tampoco quería dispersar los verdaderos objetivos de la publicación: hablar sobre cine. En cuanto a los cómics, por supuesto que me atraen estos autores que citas, excelentes (de Beà guardo con especial aprecio su álbum “Fobia y otros relatos”), aunque con el paso del tiempo he ido incluyendo otros creadores entre mis preferencias: los franceses François Bourgeon y Laurent Vicomte, el serbio Enki Bilal, los italianos Vittorio Giardino, Milo Manara, Guido Crepax… De los autores norteamericanos me interesa especialmente Charles Burns, y entre los españoles me impactaron mucho, allá por los años 70, Hernández Palacios y Víctor de la Fuente, y un par de autores que cultivaban un estilo ciertamente pop, que me encanta, como Bayona y Miguel Calatayud. Recuerdo con gran cariño una revista de cómics que se editaba en Madrid a principios de la década de los 70, “Trinca”, una publicación absolutamente fabulosa, así como otra, almeriense, centrada en ensayos e investigación, la muy interesante “Tebeolandia”, que surgió a mediados de los 90 e incluía también entrevistas a autores.
9. Supongo que con tus viajes, contactos y amistades habrás conseguido una buena colección de objetos, firmas y demás memorabillia por la que mataría cualquier apasionado del cine fantástico y de terror. Llevando un poco más allá la influencia de Famous Monsters a Quatermass, ¿sería posible llevar a cabo un proyecto como la Ackermansion de Forrest Ackerman con Quatermass?

Desde luego que no. Ackerman poseía piezas únicas y maravillosas. Ten en cuenta que él tenía muy a mano Hollywood y estaba magníficamente relacionado, los mismos cineastas le cedían de buen grado sus recuerdos y mucho material de atrezzo. En su casa-museo lo mismo podías encontrarte las pistolas futuristas usadas en el serial de los años 30 “Buck Rogers”, que partes del maquillaje utilizado por los alienígenas de “This island Earth”, o mascarillas faciales de Bela Lugosi, Vincent Price o Peter Lorre. Forrest Ackerman fue, ante todo, un enamorado de la ciencia-ficción, más que del terror, y, en su faceta de editor, llegó a relacionarse con algunos de los padres fundadores de la ciencia-ficción tal y como la conocemos hoy, figuras de la importancia de A. E. Van Vogt, H. G. Wells, Frederik Pohl, Henry Kuttner o el mismísimo Edgar Rice Burroughs. Quiero decirte con esto, que Ackerman estuvo ahí desde el principio formando parte del meollo, atesorando material prácticamente desde que nació, a primeros del siglo pasado. Aunque algunos comentan que su Ackermansión es más un almacén que un museo, donde se acumulan sin orden ni concierto toneladas de objetos, sin duda visitarla ha de ser apasionante. Pero aparte de los recuerdos que yo haya podido ir recogiendo con el paso de los años, donde incluyo pósters, programas de mano, fotografías, libros, películas, discos, etc., de lo que estoy muy contento es de la colección de autógrafos originales que he atesorado desde hace décadas junto con mi hermano Ángel, que como sabes se encarga de todo lo relativo a bandas sonoras en Quatermass: para que te hagas una idea, nos han dedicado fotos estrellas como Kirk Douglas, Robert Mitchum, Vincent Price, Peter Cushing, Bette Davis, Clint Eastwood, Lana Turner, James Stewart, Gregory Peck, Robert De Niro, Jane Fonda, Bo Derek, Laurence Olivier, Alec Guinness, Sophia Loren, Charlton Heston, Jack Lemmon, Max Von Sydow, Vanessa Redgrave, Angie Dickinson, Stella Stevens, Olivia de Havilland, Glenda Jackson, Gene Kelly, Mickey Rooney, Harrison Ford, Tom Cruise, Caroline Munro, Terence Stamp, Shirley MacLaine, Toshiro Mifune, Roman Polanski, Oliver Stone, Ennio Morricone… y centenares más. Hasta gente como Ronald Reagan, que nos envió una foto suya en el despacho oval de la Casa Blanca. Y en cuanto a los españoles, Fernando Fernán Gómez, Alfredo Landa, Imanol Arias, Susana Estrada, Victoria Abril, Pastora Vega, Juan Echanove, Amando de Ossorio, Jesús Franco… La lista es interminable.
10. Una de las novedades de Quatermass es la coedición con Scifiworld del libro “John Philip Law. Diabolik Angel”, escrito por Carlos Aguilar y Anita Haas. Es muy positivo que una revista como Quatermass apoye la edición de este tipo en ensayos más especializados. ¿Vas a continuar con esta otra labor editorial en los próximos meses?

Casi me atrevería a decir que la edición de libros especializados es una consecuencia lógica dentro de la evolución de Quatermass. Mi intención es proseguir con esta línea; desde luego, proyectos tengo unos cuantos para ir desarrollando a medio plazo. “John Phillip Law. Diabolik Angel” ha sido un libro especialmente entrañable para Carlos y Anita y para mí, ya que lo confeccionamos en estrecha colaboración con el propio Law, que estaba emocionadísimo con el proyecto. Pero por desgracia, un cáncer de páncreas fulminante acabó con su vida un par de semanas antes de que el libro saliese de imprenta. Al menos consiguió ver las primeras pruebas de impresión, así como las portadas, y estaba encantado. El propio Ray Harryhausen nos escribió el prólogo, ya que desde el rodaje de “El viaje fantástico de Simbad”, ambos se hicieron muy amigos. La verdad es que estoy muy contento con el libro, pues refleja no sólo la increíble vida de John, de la que se podría rodar un largometraje estupendo, sino también la historia del cine mundial durante los últimos cincuenta años, ya que John hizo películas sin parar en los cinco continentes. Todo eso está reflejado en esta biografía en formato entrevista, que se hace apasionante a cada página. El mayor mérito, además del que les corresponde a Carlos y a Anita como autores, pertenece al propio John, que se sinceró sin tapujos y puso también a nuestra disposición su inmenso archivo personal de recuerdos.

11. Sabemos que guardas celosamente la temática del próximo Quatermass pero, ¿podrías contarnos un poco más sin desvelar ningún secreto? ¿Hay una fecha aproximada de lanzamiento?

Me temo que en esto habré aún de guardar silencio. Desde luego que tengo ya pensado el tema de la siguiente entrega, pero quiero, en lo posible, preservar el efecto sorpresa. Sí te puedo adelantar que será algo monumental. Y en cuanto a la fecha de lanzamiento, ya sabes que la periodicidad de Quatermass es más bien guadianesca; entre un número y el siguiente pueden pasar tranquilamente, como si nada, de dos a cuatro años. Y hace apenas uno que he sacado la Antología del cine fantástico italiano. Soy muy meticuloso en la confección de cada Quatermass: la preparación, el contacto con los escritores, los plazos de entrega, las correcciones y traducciones, la búsqueda del material fotográfico, el diseño y la maquetación… Me gusta tomarme mi tiempo, disfrutar del proceso de creación, mimar cada aspecto del ejemplar… Y cuando por fin sale Quatermass a la calle necesito un periodo de reposo y reflexión, recuperar fuerzas, pensar… Intentando compatibilizarlo con la promoción y difusión, claro.

12. Sabemos que has coordinado el libro “Hecho en Europa. Cine de géneros europeo, 1960-1979" de la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Gijón. ¿En qué otros proyectos estás trabajando ahora mismo?

Este libro que mencionas ha sido también una experiencia muy gratificante. Fue un proyecto que mi buen amigo Jesús Parrado, director del certamen “Peor… ¡Imposible!”, y yo presentamos al Ayuntamiento de Gijón, con idea de editarlo haciéndolo coincidir con el décimo cumpleaños del festival. Además, no existía en España ninguna obra que tratase el cine de géneros en particular, por lo cual el libro poseía un aliciente especial. Reuní un equipo de once escritores contrastados y nos pusimos manos a la obra. “Hecho en Europa” repasa muchos de los géneros populares que alimentaron este tipo de cine durante las décadas de los 60 y 70: el cine de superespías a lo James Bond; el policíaco español, el inglés, el polar francés, el krimi alemán, el giallo italiano; las aventuras en sus diversas vertientes: piratas, capa y espada, la aventura colonial, las imitaciones europeas de Tarzán; el eurowestern; el terror y la ciencia-ficción; el cine bélico; y las interrelaciones entre el cine de géneros y el erotismo, la literatura, el cómic y la música… Es un libro de pequeño formato donde se pretende dar a conocer aquel fenómeno europeo a los no iniciados, mientras que a los expertos les servirá de recordatorio. Cuidé mucho, también, el apartado iconográfico, con cerca de 300 imágenes, entre fotografías y carteles. Fue apasionante hacer este libro. En cuanto a nuevos proyectos, dicen que trae mala suerte airearlos antes de tiempo, y, como sabes, no soy muy partidario de comentarlos hasta que no sean inminentes. Lo que sí puedo señalarte es que ahora estoy en la campaña promocional del libro, junto con Jesús Parrado, y ya ha salido reseñado en revistas como “Dirigido por”, “Imágenes de Actualidad”, y en diversas páginas web. Dentro de poco lo presentaremos en un acto especial de la Universidad de Valencia.
13. ¿Cómo has vivido la muerte de Jacinto "Paul Naschy" Molina hace apenas unos días?

Sin duda ha sido un duro golpe para los amantes del fantástico patrio, pues Paul era un icono de nuestro género, importante para comprender la especial idiosincrasia del cine de horror español. Conocí a Jacinto Molina en 1996: le invité a nuestra Semana de Cine Fantástico de Bilbao, pues aquel año organizamos un homenaje en su honor. El hombre estuvo encantadísimo y a partir de entonces mantuvimos una amistad de varios años. Volví a invitarle, esta vez para que formase parte del jurado del Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao; asistimos al rodaje de “Licántropo”, entrevistamos a Paul en variadas ocasiones para Quatermass; cuando no coincidíamos en algún evento solíamos charlar por teléfono… Pero seis años después se enfadó con nosotros al no estar de acuerdo con la valoración que hicimos de sus películas en la Antología del Cine Fantástico Español. Al poco tiempo, aquel mismo año, coincidimos en el Festival de Trieste, en Italia, como miembros de la mesa redonda sobre el fantástico español (junto con Eugenio Martín, Lone Fleming, Jack Taylor, Brian Yuzna, Carlos Aguilar e Iñigo Vallejo-Nágera) y fueron unos días amargos, en los que me expresó sin pausa sus reproches. Era un hombre apasionado por el género, pero, siempre que fuese posible, convenía estar en sintonía con sus opiniones para evitar que te viese como un enemigo. En este sentido, su carácter era inflexible, pues se consideraba un gran cineasta, un creador de extraordinario talento. Quizá esta manera de ser, que a menudo le hacía estar a la defensiva, propiciando incluso cierta crispación, favoreció que entre muchos compañeros de profesión, excepciones aparte, no se le tuviese en mayor estima. Y, a la vez, sufría mucho por esta circunstancia, sintiéndose incomprendido, incluso atacado, pues imaginaba que todos estaban en su contra, sobre todo la crítica especializada. Al final, se creaba una especie de círculo vicioso. Una pena. Pero su labor está ahí, e independientemente de su calidad, y en su justa medida, significa un esfuerzo encomiable. Desde luego es una figura irrepetible.

Javier, envía un saludo a los lectores de Quatermass que ahora mismo estén leyendo esta entrevista.

Faltaría más. Quiero transmitir todo mi agradecimiento a los amantes del cine fantástico, pues ellos, con su fidelidad y su apoyo, hacen posible que Quatermass exista, esto es un hecho. Nosotros procuramos transmitir a través de nuestras páginas todo ese amor por el género y ponemos un gran cariño en cada aspecto de la publicación. Si los lectores disfrutan con ello, entonces habremos conseguido el objetivo: compartir entre todos nuestros gustos, opiniones, experiencias y conocimientos. Porque no olvidamos, y yo el primero, que quienes hacemos Quatermass somos, ante todo, como nuestros lectores, entusiastas del género. En este sentido, tengo muy presentes los orígenes de Quatermass como humilde fanzine, de los que siempre me sentiré orgulloso. Envío desde aquí un abrazo a todos nuestros seguidores y también, Javier, a los lectores de tu estupenda publicación Infernaliana. Gracias sinceras por todo.

3 de octubre de 2009

13 PREGUNTAS PARA L'ATELIER 13


En primer lugar, ¿cómo nace la idea de L'Atelier 13?
L'Atelier 13 nace de la afición por el cine fantástico. La idea es una respuesta a la obsesión de tener todas la pelis que quería ver de niño en una misma colección. También poder sacar en España películas que en su tiempo no llegaron, que sean buenas o malas.

¿Podrías contarnos cómo empezó tu adicción al cine de ciencia ficción de los 50? ¿Hay alguna guía o publicación imprescindible para un fan a este tipo de cine?
La adicción empezó de niño mirando la televisión, cuando todavía eran en blanco y negro. En Francia tuvimos la suerte que la programación era muy rica. Podías encontrar ciencia ficción y cine fantástico de todas partes. El sábado te pasaban La dimensión desconocida y Los invasores. A veces El prisionero, y muchas veces Jim West. También había mucho cine antiguo y pude ver en la tele La humanidad en peligro, La invasión de los ladrones de cuerpos, La mosca, La mujer y el monstruo, Dr. Jekyll & Mr. Hyde, Freaks y muchas más. Cosas con Lugosi, Karloff, Price... Eso te marca la mente cuando eres joven.Cuando no había internet, bebí de Les Classiques du Cinéma Fantastique de Jean-Marie Sabatier, publicado en el 73. Y de la revista Mad Movies. En inglés, recomiendo todas las entrevistas de Tom Weaver a gente que ha hecho de este cine. Y la biblia, por lo que se refiere a cine de ciencia ficción, es Keep Watching the Sky! de Bill Warren. Un libro muy divertido donde aprendes mucho.


La invasión de los ladrones de cuerpos, The last man on earth, The brain that couldn't die, etc, el catálogo está lleno de buenas películas de ciencia ficción pero, ¿cuáles son las mejores en tu opinión? ¿Y las peores?
Para mi las mejores son las que te hacen pasar un hora hora y media sin que te des cuenta y que quedan en la cabeza. Cat-Women of the Moon, Robot Monster y Plan 9 son de las buenas entonces. Pero si te refieres a películas emocionalmente fuertes o bien logradas, mis preferidas son La invasión de los ladrones de cuerpo, 1984 (imprescindible leer el libro), Tarántula, Los invasores de Marte y Donovan's Brain. Y de terror, sin hesitación, Island of Lost Souls y Maniac. Las peores: King Dinosaur, Red Planet Mars y The Phantom Planet. Pero todas tienen un cierto encanto y merecen ser vistas.

Una de las cosas que más me gustan de las ediciones de L'Atelier 13 es la estupenda maquetación, repleta de guiños al cliente y siempre con un sentido del humor muy irónico. Teniendo en cuenta el increíble 'arte' que rodeaba a este tipo de producciones con los affiches, fotocromos, lobby cards, folletos para prensa, publicidad, etc, lo más lógico es prestar atención al 'envoltorio', no como esas insulsas ediciones que no aprovechan el poder sugestivo de estos carteles en sus ediciones. ¿Cuál es tu opinión?
A mi me encanta el diseño de la época. ¿Para qué cambiar? No digo que ahora no hay buenos grafistas, al contrario. Pero si estas pelis salieron en los 50, hay que respetar el look de la época. Una peli es también su cartel, su material publicitario, etc. No solamente una bobina de celuloide. Ahora, por razones económicas, tenemos que sacar los DVDs con envoltorio de plástico. Me jode mucho pero es así. Pero siempre aprovecharé el material de la época para el diseño.

Mención aparte merecen los extras, desde películas que a veces superan la calidad de la película principal (como el caso de 1984), fabulosos cortos como Only young couples con Peter Lorre o episodios de geniales seriales televisivos. ¿Cómo es el proceso de selección de este material?
Busco algo que este en adecuación con la peli principal. Miro episodios de series de televisión de la época. Busco en las filmografías de los actores, a ver si actuaron en algo raro. A veces es difícil que encaje bien pero me esfuerzo al máximo. Tengo una peli para sacar que no sale porque me faltan extras.

Los packs de Los grandes clásicos del cine de terror no incluyen extras, ¿por qué?
Aquí la idea era de sacar dos pelis por DVD. Con los trailers si los tenemos y un libreto. Una pura colección de cine, sin nada más.

Respecto a las series de televisión que incluyen muchas de las películas de L'Atelier 13, me parecen geniales One step beyond y Tales of Tomorrow, incluso Ramar of the Jungle es bastante graciosa. ¿Hay posibilidad de ver más episodios de otros seriales de esta época en el futuro?
Tengo capítulos de muchas más: Captain Midnight, Flash Gordon, Lights Out, Captain Z-Ro, etc. Y mediometrajes que se hicieron para la televisión. Iré poniendo.

Siguiendo con el tema de series de televisión, lo ideal sería una buena edición de Twilight Zone, ¿verdad?
Exacto. Es la crema de las series de ciencia ficción y fantástico. Buenos guiones, buenos actores... y buena época. Me gustaría sacarla, de verdad.

Durante esa época, algunas películas incluían instrucciones precisas destinadas al personal de las salas para la proyección de la película. ¿Cuál es el material más curioso que te has encontrado?
A los distribuidores de The Neanderthal Man les recomendaban poner una ambulancia delante del cine con una nota diciendo: "Esta ambulancia está aquí para atender a las personas demasiado aterrorrizadas por The Neanderthal Man". Buena idea.

Una excepción en el catálogo es El hombre perseguido por un OVNI de Juan Carlos Olaria, que no encaja ni en la nacionalidad ni en la época del resto. ¿Cómo decidiste sacar este curioso film español?
Sí, de hecho está aparte. Fue el director Carlos Benpar que me habló de Olaria y de su extraña peli. Enseguida quise conocerlo y no me decepcionó. Es una persona muy amable y, más que la peli, me interesaba el hecho de que alguien pudiera rodar algo así al principio de los 70. Me pareció increíble que a nadie le interesase. Anuncia el cambio climático, la penuria de agua, etc. Pero la gente no tiene mucha curiosidad cultural. Olaria sólo hubiera interesado si se hubiera casado con la duquesa de Alba. Pero eso es demasiado horrible.

El submarino atómico, Surf Monster, The Monster of Piedras Blancas…, la lista de futuribles productos de L'Atelier 13 es enorme. ¿Podrías adelantarnos algún título de la próxima remesa?
Sí, quedan muchas. La pena es que el mercado es cada vez más reducido. Los grandes almacenes, los únicos clientes que quedan, van matando a los pequeños productores con sus condiciones dictatoriales. Rebajas por aquí, rebajas por acá. Y en España, no hay mucha gente que compra por internet. Tenemos los días contados. Por eso prefiero no anunciar nada.

Ya puestos a fantasear, lo ideal sería que L'Atelier 13 diversificase su catálogo hasta el punto de que nos encontrásemos un magazine en los kioskos, una colección que publicase material como las novelas de Kurt Siodmak, una línea de cómics de los 50 o incluso merchandishing, ¿verdad?
Para eso necesitaríamos mucho más éxito. Pero sí, me gustaría vender camisetas de L'Atelier 13 y de sus películas. Y como en la época, fotonovelas de ciencia ficción.

Por último, ¿podría la doctora Zora G enviar un saludo a los lectores de Infernaliana?
A los lectores que están leyendo esto, gracias por no mirar la televisión. Es aun más aburrido que lo que he dicho.

17 de abril de 2009

ENTREVISTA A DAVID RUBÍN

El verano pasado le hice esta entrevista a David Rubín. La fotografía está hecha enfrente del antiguo tanatorio en la calle Julio del Campo, en León.

David Rubín (Orense, 1977) es uno de los pocos autores de su generación que ha conseguido salir del circuito de fanzines para formar parte de la escena profesional del cómic español. Es finalista del primer Premio Nacional de Cómic que concede el Ministerio de Cultura y poseedor de algunos de los premios más prestigiosos que se otorgan en Galicia. Al frente del colectivo de dibujantes ‘Polaqia’, ha participado con sus cómics en el pasado ‘MoCCA Art Festival’ en Nueva York.

¿Cómo es pasar de publicar en fanzines y revistas a tener tanto reconocimiento en tan poco tiempo?

Soy el primer sorprendido. Nunca lo pretendí, nunca llegué a pensar que mis tebeos fueran a tener tanta repercusión. De hecho, tanto 'El circo del desaliento' como 'La tetería del oso malayo' están compuestos por historietas que había hecho tiempo antes junto a otras nuevas. Cuando empecé a publicar en la revista '2 veces breve' las historietas de Sigfrido no me imaginaba para nada que tuvieran su versión libro de golpe y porrazo, ni que tanta gente se sintiera identificada con ellas.

¿Sorprende ser finalista del Primer Premio Nacional de cómic?

La verdad es que me sorprende y me alegra. Lo del Premio Nacional es un empuje más para seguir dándome ganas de trabajar y seguir creando. Este mundo del cómic es bastante puta y muy de corredor de fondo. Muchas veces te dan ganas de tirar la toalla si no fuera por pequeñas alegrías, como ver que a la gente le llega tu trabajo y le emociona. Eso es un pago extraordinario.

¿Cómo empezaste a dibujar cómics?

Aprendí a leer con los tebeos porque siempre los tuve a mano. Me gustaban mucho los superhéroes, como el 'Daredevil' de Frank Miller. Y ya desde entonces me gustaba mucho dibujar. Cuando echo la vista atrás me recuerdo con cinco o seis años haciendo mis propias historietas, cutres y raras, o copiando la viñeta de alguien que me molaba. Fue más o menos con 13 o 14 años cuando empecé a leer 'Watchmen', 'Ronin', 'El señor de la noche' o 'Born Again' y me di cuenta de que todo esto era algo más que un mero entretenimiento. Me di cuenta de que yo también quería hacer tebeos.

Y ahora, ¿lees cómics?

Pues muchísimo, mucho y muy variado. Últimamente lo que más leo es manga y casi siempre antiguo, como Tezuca y Matsumoto, quitando cosas actuales que me gustan como '20th century boys' de Urasawa. De cómic europeo actual me gustan mucho David B, Christophe Blaine y Sfar.

¿Y españoles?

Siempre me han gustado Sequeiros, Olivares, Fernando Iglesias… Ahora hay gente que me gusta mucho como Carlos Vermut o Alberto Vázquez, lo que pasa es que se me hace muy raro hablar de ellos porque somos amigos.



¿Qué te parece el punto elitista que a veces le da a los tebeos la etiqueta ‘novela gráfica’?

Pienso que esa etiqueta puede beneficiar a la hora de captar nuevos lectores. Siempre he pensado que es bueno sacar el tebeo del gueto, del rollo freak, de que esto no sólo es una cosa de gente que se disfraza de Darth Vader. Si con esta etiqueta se consigue captar nuevos lectores, gente que empieza con Maus y termina por leerse mis trabajos, pues bienvenido sea, pero tampoco es algo que me preocupe, yo les llamo tebeos y es lo que más me gusta.

¿Cómo ves el panorama actual de cómic en Galicia?

Hay muchos autores y muy variados pero tampoco creo que sea la panacea que se está publicitando. Lo cierto es que nunca ha habido tantos autores y publicaciones ni tanta repercusión. Creo que aún no es el momento de decir que las cosas van de maravilla. Aunque ya tenemos el pie en el primer peldaño, o quizás en el segundo, hay que seguir avanzando. Hay autores muy buenos como Brais Rodríguez o Diego Blanco que en cambio no están publicando o solo lo hacen en monográficos. En cambio hay otra gente que no son nadie pero que se creen muchísimo y lo que están haciendo es ir bebiendo de la estela que hemos ido dejando unos pocos.

Acabas de terminar 'El secreto del bosque', tu primera película. ¿Cómo es competir con el cine de animación comercial?

Al contrario de lo que pueda pensar mucha gente mi película no es cine de autor. Soy de los que opinan que puedes hacer un producto mainstream y comercial pero que, al mismo tiempo, sea un producto digno. Por ejemplo, me gusta el cine de Spielberg, de Sam Raimi, me gusta 'Los Goonies' de Richard Donner, películas que veía cuando era pequeño y que ya no se hacen. Lo que me cansa mucho de la animación actual es ese rollo de las referencias a otras películas. En 'El espíritu del bosque' hay muchas referencias al cine de la Hammer, a Raimi, a Leone, pero de una forma que si no la conoces no pasa nada. Esas referencias están en el decorado y en el modo de planificar una secuencia, pero no en chistes.


¿En qué proyectos trabajas actualmente?

Acabo de terminar una adaptación al cómic de 'Romeo y Julieta' para SM. Tiene 30 páginas, es difícil condensar una historia tan densa en tan poco. He usado un estilo más naíf, sin fallarme a mí mismo pero jugando con el color de un modo especial. Creo que pese a ser un tebeo enfocado a un público infantil gustará a los lectores de mis otros trabajos. Por otro lado, llevo un año y medio trabajando en 'Cuaderno de tormentas' que saldrá en diciembre y lo editará Planeta. Es el tebeo más raro que he hecho en mi vida. Es una mezcla de cómic, cuaderno de viajes y libro ilustrado. Después de 'La tetería del oso malayo' pensaba que estaba todo controlado, que sabía cómo tenía que hacer las historias para que gustaran a la gente. Pensé, puedo hacer algo de ese estilo, pero también puedo hacer algo totalmente opuesto y arriesgarme. Será mi primer monográfico largo en color.

¿Cómo te gustaría que fuese tu carrera dentro de 15 años?

No tengo ni idea. Cuando tenía 14 años yo siempre pensaba: quiero ser como Frank Miller. Hoy por hoy no quiero ser como él. Mientras pueda seguir contando las historietas que me apetezca estaré tranquilo. Hacer lo que me dé la real gana sin que ningún editor me imponga cómo tengo que hacer mi trabajo. Si alguien quiere un trabajo mío que llame a mi puerta, pero que no me pida nada a la carta porque conmigo no lo va a conseguir.

7 de abril de 2007

ENTREVISTA A FURILLO

De la mejor revista de humor del país al Fanzine Infernaliana! Desenmascaramos un poco más el misterio que rodea al genial autor, del que se sabe tan poco.
Lea la entrevista, reúna frente a si toda su colección de TMEOs y ríase hasta vomitar con los fabulosos comics de este magnífico autor!

Tus tebeos han evolucionado muchísimo desde tus comienzos, tanto en los argumentos como en el dibujo. Aunque tienen la misma esencia, las viñetas de tus últimos cómics tienen mucho más trabajo, llenos de detalles, de manera que en una misma viñeta hay varios chistes escondidos. ¿Cómo ves esta evolución?
Sin duda mis primeros cómics estaban peor dibujados, ahora dibujo mejor. Es simplemente una cuestión de práctica, conforme practicas te vas dando cuenta de cómo tienes que hacer las cosas, como manejar los recursos que tu propio estilo tiene para que un dibujo quede mejor acabado. A veces veo las primeras historietas que hice, historietas que no han aparecido en ningún lado, gracias a dios, y pienso que son una puta mierda. Y lo peor es que cuando las dibujé creía que estaban de puta madre, espero que eso no me pase dentro de veinte años con lo que estoy dibujando ahora. La verdad es que tardé bastante tiempo en empezar a enviar mis trabajos a fanzines y revistas y lo cierto es que ahora me alegro porque cuando por fin me decidí a presentar mis historietas a sitios mi estilo ya estaba bastante formado. Eso creo yo al menos.
Por otro lado si, cada vez me trabajo más las viñetas, esto se debe por un lado a mi personalidad digamos, excesiva, a mi horror vacui y sobre todo a que se me ocurren pocas ideas, así que puedo recrearme en las pocas historietas que hago. Una persona que tuviera que entregar un número de páginas de forma periódica no se andaría con tantas zarandajas, pero no es ese mi problema. Además me gusta, ya que a menudo y a mi pesar mis historietas son cada vez más simples gags, dar un poco de diversión visual, si no argumental,al lector, de manera que aunque el chiste se lea rápido, pueda, digamos, esparcirse en la contemplación del dibujo.
¿Qué cómics leías cuando eras pequeño?
Yo de crío leía todo tipo de tebeos. Me gustaban Mortadelo y Filemón, El 13 Rue del Percebe, Benito Boniato, etc. El dibujante que más me gustaba era Ibáñez, sus portadas siempre me han parecido buenísimas, con esos gusanos vagabundos y esas berenjenas absurdas en cualquier lado, ese hombre es un genio, siempre pone cosas por ahí escondidas que te partes. También leía al Capitán Trueno y al Corsario de Hierro, que eran un poco lo mismo pero en diferentes épocas, me hacía gracia que colorearan a una persona entera de un solo color, ala, ahí al fondo un tío entero de verde, la ropa la cara y todo, qué cachondo. También me gustaban los tebeos de Hazañas Bélicas e incluso las Famosas Novelas Ilustradas. En cuanto a los tebeos de Marvel mi preferido era sin duda Conan el Bárbaro, flipaba con John Buscema y con Barry W. Smith, los superhéroes no me gustaban demasiado. Aunque para mí lo mejor de Marvel fue la serie de La Tumba de Drácula, de la que soy gran fan. Esto nos lleva a los cómics de terror. Soy un gran fan de Creepy en todas sus épocas. En un kiosko de mi barrio cambiaban tebeos y allí accedí a amarillentos y podridos ejemplares de fantásticas revistas como Dossier Negro, Rufus, Vampirella y las infames y deleznables Escorpión, S.O.S., y otras mierdas lamentables de pseudo terror erótico, que excitaron mi adolescente imaginación. Todo esto ocurría a finales de los ochenta. El intercambio de tebeos también me dio acceso a usados ejemplares de El Víbora y sobre todo de Metal Hurlant, Cairo y 1984. A principios de los noventa me enganché al Splatter, una revista de humor gore que editaba el Makoki, que por cierto también me gustaba bastante. Para acabar, las revistas de terror de la EC , Tales from de Crypt, the Vault of horror, etc, también me flipan, bueno aunque eso ya fue hace poco por que cuando yo era pequeño no estaban traducidas al español...y no voy a hablar de lo que leo ahora porque me estoy enrollando mucho.
Muchos de tus cómics tratan sobre los bares y sus clientes ("De dónde salen los Habituales del Bar", "Lo devastadores efectos de las Tapas Tóxicas" o " Parásitos de Bar"), e incluso uno de tus personajes más conocidos, El Panzer es uno de ellos. ¿Es cierto que está basado en una persona real de Zaragoza?
Bueno, el Panzer no es ninguna persona concreta, pero Zaragoza, y España en general,están llenos de Panzers, tipos deformados por el alcohol y la vagancia que pasean sus derrumbados organismos por los bares y puti clubs hasta que les da un colapso y fallecen. Luego aparecen otros que ocupan su lugar (Para saber cómo,leer mi historieta “De dónde salen los habituales del bar”).

Información útil: ¿A qué bares de Zaragoza sueles ir?
En cuanto a los bares que yo frecuento, pues hombre, evidentemente no son todos como los que dibujo en mis historietas, pero desde luego esos tampoco los evito porque en esos bares grasientos y apestosos donde los vagos gargagean sus esputos y se urgan las encías en busca de algún resto orgánico con astillados palillos reciclados está la esencia misma del carácter ibérico. Quiero decir que a mí uno de esos bares que tanto se estila ahora forrado de madera con un montón de marquitos de diferentes tamaños con fotografías de desconocidos de principios de siglo y facturas de la luz falsas de los años 20 no me dicen nada, es más, me incomodan. Prefiero el típico bar en el que el dueño tiene colgado el garrote ese de “o pagas o cobras”. Además suelen ser más baratos. Por otro lado la parroquia es mucho más graciosa. Te puedes descojonar observando a ciertos elementos, tipos como el Panzer. Afortunadamente en Zaragoza todavía quedan muchos de esos bares rancios que huelen a tabaco, grasa y sobaco, donde se puede tapear a gusto. La verdad es que España es un país de bares, no se donde leí que solo en Andalucía había más bares que en toda Europa junta, ja ja ja, somos unos vagos...

Otro de tus personajes más conocidos es El Maestro. Cuéntanos cosas sobre cómo creaste este personaje y el universo que le rodea. ¿Habrá un especial de El Maestro en la Colección Tmeo?
El Maestro es el personaje del que más historietas he dibujado, lleva apareciendo periódicamente en el TMEO desde el año 2000, sin embargo en sus historietas no cuento nada de él, son una serie de gags hediondos sin ningún hilo argumental. En principio me gusta que sea así, quiero decir que el personaje se mantenga en el anonimato, solo sabemos que está liado con la Toñi, que tiene más de cien años y que fue matador de toros, que tiene una enfermedad tras otra, que se cae a trozos, pero que nunca acaba de morirse... es casi una metáfora de España., ja ja ja...
Espero que lo que voy a decir no me haga perder lectores pero, yo... esto... en fin el personaje de el Maestro está basado en... dios me perdone... Pedro Ruiz. Sí lo confieso, cuando hice la primera historieta del Maestro me inspiré en un personje que Pedro Ruiz interpretaba en alguno de sus deleznables programas de los ochenta llamado El “Séneca”, era un curtido andaluz con sombrero cordobés que lanzaba sentencias en clave de “humor” ( según el concepto de humor del ínclito Ruiz) sobre temas de actualidad de la época. Pero bueno, del Séneca el Maestro solo tiene ya el sombrero, por que como puedes imaginar mi humor y el de Pedro Ruiz se parecen tanto como un Testículo a una naranja...
En cuanto a lo del especial del Maestro en la colección TMEO, a mí desde luego me encantaría, pero no hay nada programado de momento.
También me encantan otras historias tuyas como "Yo amé a un cebador", "San Buffetto", Las hostias de los curas" o "Tres semanas en un culo". Al desarrollar historias en varias páginas consigues que sean más completas, y yo soy de la opinión de que todo es bueno si es excesivo. ¿Has pensado alguna vez desarrollar una historia en un álbum entero?
Desde luego que he pensado en desarrollar una historia en un álbum completo. Ya hice un amago de esto. En el 2002 el Monográfico sacó un albumcillo de 16 páginas con una historieta mía protagonizada por un personaje que últimamente tengo un poco olvidado, el Sr. López, un sosías desquiciado de J.L. López-Vázquez, actor colosal , titulada “¡Viva Escandinavia!”. La historia era una parodia de las películas tipo españolada playera de los 60-70´s. Creo que es la primera historieta en la historia del comic español con subtítulos (traduciendo diálogos en finlandés). Es la historieta más larga que he dibujado.
Desde luego creo que me desenvuelvo mejor en las tres o cuatro páginas, en las que si te organizas da tiempo a contar muchas cosas.
Tengo varios proyectos en mente para álbumes largos, en torno a las 40 páginas o más, lo que pasa es que un trabajo de estas características, con mi estilo, tardaría meses en acabarlo y me fastidiaría mucho tenermelo que comer luego con patatas por que nadie me lo quiere publicar. Pero tengo un proyecto desde hace tiempo que quiero llevar a cabo más que nada por hacer algo nuevo, una historia digamos e... de ciencia-ficción... al estilo Furillo. En fin, no sé, ¿alguien está interesado?

¿Cómo definirías tus propios cómics?
Definiría mis comics como unos cuentecillos inocentes un poco marranos, eso sí.

Tus cómics son únicos en muchos sentidos: el dibujo lleno de detalles, el sentido del humor tan particular… elementos que junto con el humor escatológico bestial hacen que sean algunas de las mejores páginas de humor de la historia del cómic español. A los lectores de tus cómics les gusta Piñata, Rabo, el americano Johnny Ryan.... ¿Te sientes parte de la comunidad de dibujantes? ¿Qué comics te gustan actualmente?
La verdad es que mi relación con el mundo del cómic consiste casi únicamente en que cada dos meses más o menos algunas de mis historietas aparecen publicadas en el TMEO. De sentirme parte de alguna comunidad de dibujantes sería de la del TMEO, pero no tengo mucha más relación con el resto del mundo del tebeo.
En cuanto a los cómics que me gustan actualmente, pues me gusta el TMEO, ja ja ja, por que me sacan a mí, y por que es una revista como dios manda, con autores tan buenos como Piñata, Orúe, Roger, Ata, Mauro Entrialgo, Abarrots , Nono Kadáver, y otros que me dejo. Leo y releo a Robert Crumb y a Daniel Clowes, que son los americanos que más me gustan, también Charles Burns me gusta bastante. Me gusta leer y releer a Vuillemin y a Lauzier, por ejemplo. El caso es que me compro pocos cómics, soy bastante de reciclar, de releer los que tengo, por ejemplo, de tal manera que suelen salir cómics nuevos que yo tardo mucho tiempo en conocer porque siempre estoy con los viejos, no me obsesionan las novedades... esto va bien por que te ahorras una pasta, ja ja ja.


¿En qué proyectos estás trabajando ahora mismo?
En estos momentos estoy dibujando una historieta de dos páginas que cuenta el encuentro de los Vagos Motorizados con un motorista homosexual bastante bizarro.
Bueno, sin olvidar esa historia larga de ciencia-ficción al estilo Furillo que busca editor, ¿alguien está interesado?

31 de enero de 2007

ENTREVISTA A JESÚS PALACIOS


"Allí ardieron Poe y Lovecraft y Hawthorne y Ambrose Bierce, y todos los cuentos de miedo, de fantasía y de horror, y con ellos los cuentos del futuro. (...) Primero censuraron las revistas de historietas, las novelas policiales y por supuesto las películas (...)"
Ray Bradbury. Crónicas marcianas.

¿Y qué sería de nosotros si la espantosa pesadilla de Ray Bradbury hubiese ocurrido? El fin de lo macabro y del terror. El fin de la imaginación. Pero, ¿y qué hubiese sido de Jesús Palacios? Y es que entre todos ellos, se coloca como un estudioso de la vida de los que prefirieron vivir en las sombras. Amante del cine de terror, de los libros raros, del ocultismo y de la astrología. Lo mismo escribe una guía de cine gore como la biografía de Erik Jan Hanussen, el mago de Hitler.
Esperemos que esta profecía del otro mago, de Ray Bradbury, nunca se convierta en realidad, y mientras tanto, lo haremos en nuestra Usher III, leyendo los libros de Ambrose Bierce, de Le Fanu, y otros miles, entre los que brillan con el más oscuro de los destellos los de Jesús Palacios.


Para encontrar tus inicios como escritor hay que remontarnos a los 80 y a los fanzines que editabas: "Excalibur" y "El Grito". Imagino que hacer un fanzine en Madrid en esa época debía ser realmente difícil, aunque también muy gratificante. ¿Cómo recuerdas aquella época? ¿Qué te parecen los fanzines y revistas de cine fantástico actuales? ¿Cuáles son los que más te gustan?
Aunque no me gusta ponerme sentimental, aquellos primeros 80 de los fanzines y El Rastro madrileño son inevitablemente entrañables. Fue un momento casi único, de eclosión cultural tras muchos años de sequía, precedidos por los últimos 70 y los primeros atisbos de una cultura pop, joven y radical. No era fácil hacer fanzines, pero nos las apañábamos bastante bien y "Excalibur" y "El Grito" surgieron de una necesidad básica por expresarnos, que se veía bien acompañada por otros fanzines que fueron ejemplo y compañeros de viaje, en alguno de los cuales colaboré también de vez en cuando: "Morpho", "Blagdaross", "Fan de Fantasía", "Terminal", "Space Opera", "Serie B", etc., etc. Además, lugares como la Cuesta de Moyano, las librerías Mafalda, Totem, Madrid Cómics o El Aventurero, y muy especialmente El Rastro, se convertían en centros vitales de reunión, polémica y disfrute entre aficionados. En una buena mañana de domingo podías encontrarte a un serio faneditor especializado en Burroughs conversando con un rockero moderno como Miguel Ángel Arenas, podías cambiarle una maqueta a Alaska por un fanzine de cine de terror o repasar todas las series de televisión fantásticas con Cidoncha, Carlos Giménez o Mario Ayuso. Por demás, muchos de aquél entonces ya no están entre nosotros: mi padre, Joaquín Palacios, que siempre me ayudó y quien era el verdadero coeditor y colaborador número 1 de "Excalibur" y "El Grito", Pedro Duque, Emilio Sierra, Alfonso Álvarez Lorencio... Se han ido y con ellos una parte de nuestra historia del fandom y de mi historia personal. Pero lo que se ha perdido sobre todo de aquél entonces es esa interrelación entre cómic, cine, literatura, arte y demás hierbas, que propiciaba que en la primera Hispacón, por ejemplo, debutaran Radio Futura. Eso es lo que echo a faltar en el fandom de hoy, mucho más onanista y obsesivo. Por otra parte, fue gracias a los fanzines, a "Excalibur" y demás, como empecé a escribir profesionalmente en "La Luna de Madrid", de donde luego ya pasé a "Fotogramas" y otros medios.

Una de tus obras más conocidas es sin duda "Goremanía", un completísimo listado sobre cine sangriento con más de diez años de vida, más adelante completado con "Goremanía II". Sin embargo, tus libros también han sido criticados por cierto sector de aficionados al género. Conociendo tan bien la crítica de ensayos de cine, ¿cómo ves este tipo de opiniones detractoras de tu trabajo?
Bueno, ser criticado cuando eres escritor y hasta figura pública es algo normal. Soy consciente de que, además, el mundo del fantástico, el cine de terror, la ciencia ficción y campos afines, es especialmente dado a la crítica negativa y hasta destructiva. Nunca rechazo una buena conversación crítica o un intercambio de posturas racional... No soy perfecto y además, el cine es absolutamente subjetivo, a pesar de lo que crean algunos. Lo único que me molesta es el tipo de crítica personal, movido más por la envidia y por la conspiranoia que por otra cosa. Este es un mundillo donde muchos te critican solo por el síndrome de Iznogud (o sea: quiero ser califa en lugar del califa), muchos creen que nadas en la abundancia y vives quitándoles el pan de la boca... Nada más alejado de la realidad, claro, y vivir de escribir con 40 años, pagando tus facturas y sin una nómina es hacer verdaderos malabarismos. Pero eso no cuenta, dado que el aficionado paranoide centra en uno sus frustraciones y decepciones, producto muchas veces de su propia incapacidad para funcionar eficazmente (escribir bien, socializar, entregar a tiempo, esforzarse por aguantar a quienes no opinan como ellos...). Ahí no hay nada que hacer, pero con quienes critican con conocimiento de causa y porque mantienen convicciones diferentes, con esos suelo rodearme y pasar muy buenos ratos discutiendo, que es una de mis pasiones.

Además del citado "Goremanía", convertido ya en un clásico, eres el autor de libros indispensables para el amante del fantástico y lo macabro como la guía de cine zombi "Planeta Zombi", "Psychokillers", "Satan en Hollywood", "Nosotros los vampiros", etc. De todos los libros que has escrito, ¿de cuál estás más satisfecho?
Eso es siempre muy difícil, ya que cada libro tiene su historia peculiar e incluso, diría yo, su función particular. Nada tiene que ver una videoguía tipo "Goremanía" o "Planeta Zombi" con un ensayo como "Psychokillers" o un libro de cotilleos de altura como "Satán en Hollywood". Si ahora tuviera que elegir uno, creo que sería "Erik Jan Hanussen. La vida y los tiempos del mago de Hitler", pero solo porque la biografía es un género que no he cultivado nada más que en esa ocasión y porque el personaje, y su época, me absorbieron por completo y creo que transmito bien esa fascinación al lector.

Has demostrado en tus libros ser un auténtico fan de Dario Argento e incluso has desarrollado y analizado la trilogía de las Tres Madres del genial autor italiano. Parece ser que no formaba parte de esa trilogía " La Chiesa" de Michelle Soavi, puesto que relativamente pronto podremos ver la última parte de esta trilogía en "Mother of Tears". ¿Cuál es tu opinión sobre este esperado filme?
Soy un gran amante no solo de Argento y Soavi, sino, en general, del cine de terror italiano, del giallo y de todas sus variantes. Prefiero con mucho el disfrute del terror latino, con sus excesos visuales y su falta de interés en la lógica al uso, que los productos hollywoodienses, mucho más estandarizados. De "Mother of Tears" no sé qué esperar, ya que en los últimos tiempos Argento suele dar una de cal y otra de Arena, y de Soavi no se ve nada de nada... Naturalmente, la espero con interés, pero mientras me entretengo en revisar, gracias al DVD, los clásicos de Bava, Tessari, Luigi Bazzoni, Freda, Deodato y demás, que no paran de salir, gracias al cielo.



En INFERNALIANA somos fans de la editorial Valdemar, que ha editado varias obras tuyas, como lo somos de los grandes escritores de literatura fantástica. Por citar algunos, aparte de los iconos como Stoker o Lovecraft, nos encantan Bierce, E. J. Benson, Saki, Hope Hodgson… ¿Cuáles son tus favoritos?
Una vez más, siempre es complicado elegir. Sin embargo, yo separo bastante entre los autores anglosajones, que adoro pero tengo demasiado explotados, y los continentales, que siempre me resultan más variados y sorprendentes. De los primeros, mis favoritos siguen siendo los más esotéricos y "materialistas": Algernon Blackwood, Arthur Machen, William Hodge Hodgson... Aunque también me divierte mucho la corriente pulp americana: Seabury Queen, Robert E. Howard, etc. Sin embargo, como os decía, lo que más disfruto en los últimos años son los autores centroeuropeos, francobelgas, franceses y así: Jean Ray, Oskar Panizza, Karel Chapek, Villiers, Gustav Meyrink, Ewers, Jules Renard, Champauvert... Y en Valdemar hemos editado algunas joyas de la literatura más excéntrica y decadente que recomiendo a quienes busquen emociones literarias fuertes: Ronald Firbank y el Barón Corvo, por ejemplo. Sin olvidar al Divino Marqués, Sade, que muchos aficionados desconocen siendo un clásico fundamental del género... Y no me refiero solo al erótico o pornográfico, sino también al gótico. Naturalmente, de los españoles, destacaría al bohemio y excéntrico Emilio Carrere, y no solo con "La torre de los siete jorobados".

Otro de los puntos en común que tenemos contigo es la pasión por algunos personajes de la historia que nos parecen fascinantes. Me refiero a personalidades como Aleister Crowley, Arthur Conan Doyle, Erik Jan Hanussen o Albin Grau. ¿Cuál ha sido el que más te ha impresionado?
Lógicamente, uno de los que más me han impresionado, como ya apunté más arriba, ha sido Hanussen. Pero siento una natural fascinación y atracción por personajes "bigger than life", que se han atrevido a vivir sus obsesiones y pasiones por encima (y por debajo) de la sociedad bienpensante. Además de los que citas, me atraen otros como Gurdjeff, Mario Roso de Luna, Anton LaVey, Hans Heinz Ewers, Sade, Huysmans, Sir Francis Dashwood, el Tsar Peladan... y, en fin, magos, decadentes, libertinos, intelectuales atrevidos, misántropos, esotéricos y excéntricos.

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
Ahora mismo acabo de terminar la tercera entrega de libros sobre cine y serie negra para el Festival Internacional de Cine de Las Palmas, que he coordinado junto a Roberto Cueto: "Asianoir. Serie Negra al estilo oriental", que trata sobre las variantes noir del cine y la cultura oriental, de Japón a Tailandia, y en el que hay colaboraciones de muchos autores y rescate de textos clásicos de Paul Schrader y otros. Por otro lado, estoy preparando una antología de los relatos espiritistas de Emilio Carrere para Valdemar, que irá acompañada por un extenso prólogo sobre nuestros intelectuales y escritores "espiritistas", que sorprenderá a más de uno. Y, finalmente, estoy comenzando un nuevo libro en la línea de "Psychokillers", "Los ricos también matan" o "Satán en Hollywood", que llevará el título de "Katanas, mentiras y cintas de vídeo", y analizará los tópicos informativos y desinformativos alrededor de expresiones de la cultura juvenil, pop y oscura, criminalizados, como los juegos de rol, los videojuegos, las supuestas "snuff movies", el rock satánico, etc. Espero que sea un libro polémico, en el que voy a volcar también mi propia experiencia en programas televisivos como "Crónicas marcianas", "TNT", etc.

Por último, ¿podrías enviar un saludo a tus lectores que ahora estén
leyendo esta entrevista en INFERNALIANA?

Naturalmente: para todos los amigos de Infernaliana, un saludo desde el Lado Oscuro, donde se está mucho más a gustito, junto a Nodier y compañía, que bajo la luz del sol y sus aburridos habitantes.

19 de diciembre de 2006

ENTREVISTA A RALPH BARBY


En toda librería antigua que se precie existen estanterías escondidas que acumulan polvo con el paso del tiempo. Y en ellas se amontonan decenas de libros que muchos han olvidado. Sin embargo, el que sabe apreciarlos descubre casi un tesoro.
Algo parecido ocurre con las novelas, también conocidas como “novelas de a duro”. Los pulps españoles. Aquellas novelas del oeste, de misterio o de ciencia ficción que todo el mundo ha leído alguna vez.
Los autores, prácticamente en su totalidad españoles, usaban seudónimos anglosajones que añadían un toque exótico en aquella época a la novela. El producto final era una pequeña novelita que en los casos más notables, a pesar de su estructura y argumento sencillo conseguía entretener y emocionar al lector, que en muchas ocasiones se iniciaban así en la lectura.
Ralph Barby, químico de profesión, escribió casi mil novelas, muchas de ellas para las colecciones de terror (Selección Terror de Bruguera y Escalofríos de Terror de la Editorial Olimpic quizá sean más populares). A diferencia de sus compañeros, en las novelas de Barby lo sobrenatural tenía mucha importancia, mientras que otros autores buscaban un final más racional (que en ocasiones estropeaba el relato). Ralph Barby ha recibido numerosos premios (Hucha de Plata, Ateneo de Valladolid…), ha colaborado con la Biblioteca del Congreso de Washington en EEUU, alguna de sus novelas se ha llevado al cine (como "Cinco mil dólares de recompensa") y ha participado en varias recopilaciones de cuentos. Esta entrevista es el homenaje del Fanzine Infernaliana a la carrera de Ralph Barby y a todos aquellos escritores que escribieron novelas en las colecciones de terror, nuestras favoritas.

Ralph Barby es el pseudónimo que utilizaste en las casi mil novelas que escribiste para las editoriales Bruguera, Olimpic, Rollan, etc. Una americanización de tu nombre real: Rafael Barberán. ¿Tuviste problemas con tu pseudónimo y la censura en las editoriales?
Sí, es una anglosajonización de mi propio nombre. El cambio de nombre en los artistas es muy habitual, Pablo Neruda no se llamaba así, tampoco Kirk Douglas, ni muchos cantantes o el propio El Greco como pintor. Es normal en los EEUU tener un nombre profesional y yo me siento muy orgulloso de Ralph Barby. También es cierto que en la época en que se comenzó a escribir con este pseudónimo eran las editoras las que no querían nombres españoles, podía parecer que teníamos menos imaginación o menos profesionalidad como novelistas, pero una vez puesto el pseudónimo, muy bien, lo llevo bordado en jerséis y también lo tengo en un sello de oro. Respecto al pseudónimo, ningún problema con la censura, sí los hubo con temas o parrafadas, cosas de la época.

Ralph Barby también debe parte de su obra a Àngels Gimeno, persona con la que compartes la autoría de estas novelas, ¿no es así? ¿Podrías contarnos más acerca de ella y de su aportación?
Àngels es mi compañera, mi colega, mi todo desde antes de comenzar a escribir. Ella fue quien me pidió que escribiera y yo, por aquel tiempo, no sabía ni escribir a máquina. Àngels me impuso los ejercicios de mecanografía y gracias a eso escribo con los diez deditos. Àngels también escribe y edita sus propias novelas. Yo soy más bruto. De estilo, léxico, gramática y ortografía sabe más que yo, y soy incapaz de mejorar sus escritos. Por decirlo con una metáfora, soy un diamante en bruto que ella pule, talla y convierte en un brillante. En la obra de Ralph Barby la colaboración entre ambos ha sido estrecha, total y permanente.

Más de quince millones de novelas vendidas sólo en España, premios en todo el mundo, reconocimientos, etc. Sin embargo, y a diferencia de tus fieles fans, tu obra se ha olvidado bastante a pesar de la popularidad de aquellos años. ¿No te sientes un autor marginado, por decirlo de alguna manera?
Tu pregunta me ha dejado preocupado, antes de responder he pinchado en el Google y uauuuh!!! He podido comprobar que tengo más páginas en el ciberespacio que otros escritores con premios como el Planeta o el Nadal. A los que escriben en dominicales, revistas, periódicos o participan en las tertulias radiofónicas o televisivas se les conoce más por estos trabajos que por sus novelas. No, no me siento olvidado, todo tiene su tiempo, la inmortalidad sólo es una quimera. Un mojón de hormigón puesto sobre el océano, se hunde y desaparece. Existen los tiempos del recuerdo, las generaciones se suceden y unas obras, sea por el motivo que fuere, ahora no voy a disertar al respecto, su memoria dura más. De las propias novelas de Ralph Barby unas duran más que otras en el colectivo de lectores. He recibido e-mails de los lugares más dispares del planeta y siempre me dan las gracias. ¿Os parece poco que novelas publicadas con un soporte ínfimo y a un precio ridículo, que se compraban para ser leídas y nunca para dejarlas en una estantería, después de más de treinta años sigan diciendo que les parecen interesantes y personas con menos de esos treinta años?
En cuanto a marginado, todos los escritores no dejamos de serlo, aunque por circunstancias de la vida me considero un excéntrico tangencial.

Por supuesto, estamos totalmente de acuerdo contigo en que el fenómeno Ralph Barby es muy curioso. Dejando a un lado la calidad de las ediciones (que a mi me encantan tal y como eran), tu obra permanece en la memoria de muchos lectores de las “novelas de a duro” y de gente más joven que por una razón u otra accedió a tu obra, porque son capaces de introducirte en un mundo oculto, misterioso, en el que a pesar de la enorme carga de fantasía, queda abierta la posibilidad de que exista algo escondido, un misterio aún más aterrador, y por lo tanto, más interesante, ¿no te parece?
Mi pensamiento literario es poliédrico, por tanto unas caras son opuestas a otras y hasta es posible que contradictorias, además me parece que este poliedro es irregular y hasta puede que racionalmente sea una figura imposible, pero en el telar cerebral (como diría Carl Sagan) todo son maravillas que tratamos de atrapar sin conseguirlo dentro de un academicismo. Si te evades de la realidad, si te sumerges en una ensoñación y luego eres capaz de escribir lo que tu mente ha vivido, habrás conseguido la fórmula del contador de historias.

De todas aquellas novelas, ¿cuál recuerdas con mayor cariño?
Quiero a todas las novelas, todas son nuestras hijas, ahora bien, si he de elegir algún título, me decanto por “Viaje al Horror” (Extra-Selección Terror), “Un pájaro llamado Leonard” o “Yo compré un castillo”. Evité escribir sobre vampiros y hombres lobos, porque era lo más fácil y lo que iban a hacer los demás novelistas, de todos modos escribí alguna obra para demostrar que no había ningún problema en ello.


En tus novelas la ambientación, los personajes, el erotismo, etc, recuerdan a muchas de las películas de terror de la época, ¿no te parece? ¿Cómo te influía el cine de la época en tus novelas?
Supongo que el cine sí ha ejercido una gran influencia en forma de expresión literaria, por ello el lector puede “ver” lo que yo describo.

¿Y cuáles son tus películas de cine fantástico favoritas?
Dejadme que suspire antes de responder... Soy un adicto a las películas interesantes y en fantasía me han gustado muchas, las “gore” ninguna. El “Drácula” de Francis Ford Coppola, “Odisea del Espacio 2001”. Supongo que de niño me impresionaron muchas, “Psicosis” está bien hecha, “El Exorcista” también y la última que he visto, “El Laberinto del Fauno”, es una buena obra que mezcla la fantasía con la política (un excelente cóctel).

¿Y cuáles son los escritores que han influido en tu carrera?
Leí gran cantidad de novelas populares de todos los géneros cuando era un niño, caminaba por mitad de amplias calzadas de Barcelona, los coches me sorteaban y yo iba absorto leyendo camino de la escuela. Cuando comencé a escribir, ya no leí ni una sola novela más de mis colegas, de esta forma no podía quedar influenciado por nadie y el resultado era yo mismo. Mi cultura literaria es heterodoxa, por ello soy más libre de pensamiento, pero no voy ahora a ponerme pedante y a nombrar a los grandes escritores que han podido influenciarme.

Hemos intentado quedarnos con una de tus novelas y la elección ha sido "Roja y Diabólica" (Bruguera, 1984). Nos encantó especialmente el último párrafo que decía:
" Amigo lector, si en alguna ocasión encuentras la bola de cristal roja, la verdadera, la que encierra los ojos de Satán, o descubres el lugar donde se halla el Necronomicón, por favor, escríbeme".
¿Te interesan este tipo de temas o era parte de la ambientación de la novela? ¿Qué es lo más curioso que te ha pasado?
He escrito muchas historias por el oficio de novelista, pero no pocas con el misterio del subconsciente como ya he dicho y las de Terror, todas, no me preguntes por qué. Si cojo una novela de Ralph Barby y me pongo a leerla, para mí es nueva, me sorprende, me gusta. Si Àngels me da una sinopsis de una novela para que la rescriba, sin yo leer esa novela, la vuelvo a escribir y me sale casi fotocopiada, misterios de la mente. Admito que mentalmente soy algo especial, ni mejor ni peor pero sí algo especial. Cuando estoy en lugares digamos que singulares, escenarios de historias acaecidas, capto sensaciones y en otro momento me surgen historias referentes a ese sitio. ¿Anécdotas? Muchas. La vida de Àngels y mía siempre ha sido como profesionales de la narrativa, nos llevamos hasta la máquina de escribir para el viaje de bodas, había tiempo para todo y los editores siempre estaban pidiendo originales. Por los años ochenta vendíamos cerca de veinte mil ejemplares semanales y algunas novelas incluso eran reediciones con las mismas tiradas.

Otro de los atractivos de estas novelas eran los dibujos de las portadas. ¿Cómo eran elegidos?
No tenía más contacto con los dibujantes portadistas que, mediante tres líneas escritas, decirles más o menos qué podían poner en la portada, pero no siempre me hacían caso.


Por último, ¿podrías enviar un saludo a tus fans que estén leyendo ahora INFERNALIANA?
Lloviznaba, hacía frío aquella tarde de febrero en que las minúsculas y sucias gotas de lluvia empañaban el amplio cristal del escaparate de la tienda esotérica de la calle Princesa de Barcelona. Cuando creí ver la bola de vidrio rojo sobre un paño de negro terciopelo, ¿era la que estaba buscando o acaso fue la que vi en una mugrienta tienda del Portobello londinense? Puede que ni la una ni la otra, recuerdo que al caminar por la acera junto al muro del cementerio del Père Lachaise en París, con las manos bien hundidas en los bolsillos del abrigo para evitar que la gélida neblina anquilosara mis dedos, noté algo especial, sí, algo que se metió en mis venas y acidificó mi sangre que aceleró el flujo al pasar por mi mente. Mis ojos se fijaron en una mujer alta con larga falda de gitana que le llegaba hasta los viejos zapatos, no le vi el rostro, andaba aprisa, más por alejarse que por llegar pronto a alguna parte. Una bolsa de piel de serraje oscuro, casi negro, con flecos, colgaba de su hombro izquierdo, algo pesado y redondo parecía moverse allí dentro. ¿Sería la bola roja que yo deseaba encontrar?
Queridos lectores y adictos de Infernaliana, si alguna vez la encontráis, hacédmelo saber, mientras recibid un cordial saludo de Ralph Barby.

11 de septiembre de 2006

El extraño caso del Sr. Vázquez

Supongo que el estilo actual de tus comics es una evolución muy larga de tu estilo de dibujo. ¿Cómo fueron tus inicios?
Pues mis inicios fueron bastante tambaleantes en el sentido de coherencia gráfica y narrativa. Como todo principiante buscaba constantemente un estilo personal en que me sintiese cómodo e intentaba experimentar con diversas técnicas. La verdad es que empecé a dibujar comics bastante tarde, casi con 20 años. Tuve suerte en estudiar la carrera de Bellas Artes porque así tenía mucho tiempo libre para hacer cosas...

"Alter Ego" (autoedición Polaqia, 2003) y "Freda" (De Ponent, 2004), son los primeros comics que publicaste. ¿Qué recuerdos guardas de aquellos primeros comics? ¿Cambiarías algo de ellos?
De los dos guardo un buen recuerdo. Ambos los dibujé prácticamente el mismo año y supusieron un gran esfuerzo. De hecho ahora me pregunto cómo fui capaz de dibujar tanto esa época...Me imagino que la ilusión de ver publicada tus primeras cosas y la fuerza de la juventud. Ese año trabajé mucho y recuerdo que había días que dibujaba hasta las 5 de la mañana. No sé cómo pude hacerlo.
Alter Ego es para mí más especial que Freda, aunque creo que la realización de este segundo es mejor.
Claro que cambiaría cosas de ellos, de los dos...pero bueno, es algo normal y los tolero tal cómo son. Hace un par de años renegaba un poco de ellos porque tras acabarlos me dio la impresión que acababa con una etapa para empezar otra diferente que sería la de Psiconautas. Pero ahora los recuerdo con cierto cariño.

Birdboy, Dinky, Sandra, Zorrito... algunos de los geniales personajes de tu última obra "Psiconautas" (Astiberri, 2006), son adolescentes que viven en un mundo sórdido y espantoso del que quieren escapar como sea. ¿Cómo surge la idea de este comic?
La idea surgió a partir de ciertos pasajes autobiográficos. Sin duda la época más intensa de mi vida para lo bueno y lo malo ha sido la adolescencia y sus desbarajustes emocionales. Ya sabes, en esos años la persona sigue siendo un niño pero ya empieza a tener ciertas inquietudes adultas o viceversa...
La idea del cómic era crear una fábula o anticuento sobre esta época vital.
Una de mis intenciones era utilizar un lenguaje universal y sintético para que el lector lo pudiese extrapolar a su vida y hablar de ello de una forma más genérica.
Además no me gusta nada el costumbrismo y prefiero disfrazarlo todo de un preocupante halo de fantasía. Si a todo esto le sumas mi fijación por la belleza de los ambientes decadentes y mi interés por los “outsiders” de la sociedad, el resultado te da el cuadro clínico de Psiconautas.

Tienes razón, la magia de tus comics (y de otros muchos autores) viene en parte por añadirle ese toque mágico y, en tu caso, aterrador, a una historia, en principio, normal. Respecto a los elementos de "Psiconautas" le añadiría una delirante crítica al cristianismo y a la sociedad en general, y supongo que sin la intención de hacer un comic de crítica social, ¿no?
Sí, cero que es normal utilizar como punto de partida el mundo real y distorsionarlo. Pienso que todos los autores en mayor o medida lo hacen. Me parece que es imposible escapar a ello ya que todos los mundos fantásticos son derivados del mundo real.
En mi caso es bastante obvio y utilizo para ello bastantes elementos metafóricos.
Como bien indicas nunca fue mi intención hacer un “comic social” pero al querer hablar sobre la adolescencia y sus conflictos era imposible escapar de ello.
Yo estudié en un colegio de curas y tengo una horrible visión sobre el catolicismo y la religión en general y quizás por eso decidí plasmarlo en Psiconautas.

En el Fanzine Enfermo #2 aparece un comic que forma parte de las páginas de "Psiconautas", aunque bastante modificado: nombres, diálogos e incluso la apariencia de alguno de los personajes. ¿Se trata de la primera versión de Psiconautas o páginas del comic modificadas para el fanzine?
Sí. Se trataba de la primera versión. De hecho tenía dibujadas 40 páginas y decidí con gran sufrimiento volver a empezar y repetir todo el dibujo. Esa historia es un fragmento de la historia antigua que decidí publicar gracias al consejo y a la presión de mi buen amigo Félix Díaz.

¡Félix Díaz es sin duda uno de los mejores dibujantes ahora mismo! Te pongo en un aprieto, ¿quiénes crees que son los dibujantes que dentro de unos años triunfarán como dibujantes a un nivel profesional?
Hombre, triunfar triunfar no sé yo. Depende por lo que se entienda triunfar... Lo único que te puedo decir es que como sabes hacemos el fanzine enfermo y aquí publicamos gente bastante joven que pienso que en un futuro sí que harán cosas interesantes.

¡Me encanta el fanzine enfermo! Como te decía, en él también aparecen otras historias con Birdboy. ¿Existen historias inéditas de los personajes de "Psiconautas"? Si es así, ¿se publicarán?
No. Está todo publicado ya. En el fanzine enfermo 3 hay una historia premonitoria de Birdboy, un primer apunte de este personaje.
Poco a poco y casi sin querer estoy desarrollando un personaje que se llama Judas (la ardilla católica) que está ambientado en el mismo mundo de Psiconautas y no descarto que se puedan entrecruzar sus vidas...

En tu web www.albertovazquez.net hay una interesantísima galería de ilustraciones, de las que destacamos las dedicadas a joyas de la literatura fantástica como "Frankenstein" de Mary W. Shelley y "Los crímenes de la Calle Morgue" de Edgar A. Poe. Sin embargo, da la impresión de que prefieres el comic como medio de expresión, ¿no es así?
Bueno, me considero dibujante en general y como dibujante me interesan todo tipo de expresiones gráficas: ilustración, animación, cartelismo.... Pero sí, sin duda cómo me encuentro más cómodo es con el cómic.
También hago algo de ilustración porque me gusta y también porque es la salida profesional más lógica para mí, pero si por mi fuese sólo haría tebeos.

En tu comic "Xilenios" se hace patente la influencia de la literatura y del cine, ¿verdad? Por otro lado, ¿qué dibujantes te han influído?
Pues la verdad es que justo en esta historia no veo la influencia que me dices, de hecho la veo una historia bastante fantástica con un lenguaje bastante propio del cómic, por así decirlo.
Dibujantes que gustan son muchos y muy variados: Chris Ware, Blanquet, Charles Burns, Tomine, Max, Linhart, Anke Feutchberger, Ludovic Debeurme, Daniel Clowes, Max Andersson, Jason, Keko, Johny Ryan, Miguel Brieva, Maruo, Sempé, Steve Weissman, Peter Bagge, Chester Brown, Alberto Breccia, George Herrimann, Picasso, Jan Svankmajer, El roto, Federico del Barrio, James Kochalka, Raúl, la serie Futurama, Mattotti, Arnal Ballester, Lewis Throndheim, Dave Cooper, Robert Crumb e Isidro Ferrer.

Lo digo porque el guión me recuerda a Poe o Lovecraft en la forma de tratar los horrores familiares, o usar (de nuevo) la magia en lo cotidiano, como en el realismo mágico de Cortázar.
Gracias. Ahora que lo dices creo que tienes razón. Sobre todo en lo de Lovecraft, lo que pasa es que me imagino que es una influencia adquirida desde la adolescencia y ya está dentro de mi. En Xilenios el punto de partida es autobiográfico, ya que de pequeño mis padres me obligaban a ir a ver a unos parientes que vivían en una aldea en medio de la nada y en las primeras seis páginas todo lo que cuento es real. El mundo rural la verdad es que asusta.

Cuéntanos los proyectos que tienes en mente.
Pues estoy trabajando en un guión largo, pero muy, muy lentamente y a largo plazo. Lo único que puedo decir es que no se parece nada gráficamente a Psiconautas, es bastante oscuro con una atmósfera bastante expresionista y los personajes son humanos. Todos viven en un mundo bastante más podrido que en el de Psiconautas, sin concesiones y desprovisto de cualquier alegría...

Me encantan los títulos de tus comics. ¿Podrías ponerle uno a esta entrevista?
Gracias por darte cuenta!! La verdad es que le doy bastante importancia a los títulos... eres la primera persona que me lo dice. Me gusta que el título tenga cierta “contundencia”. Me pones entre la espada y la pared y no sabría decirte... te paso a ti esa decisión. Saludos y muchas gracias por tu interés!!